Actividad 2. Cultivos marinos
SOCIOS PARTICIPANTES: Repsol YPF
Desde antiguo es conocido que el empleo de agua marina y luz solar para el cultivo de algas es una alternativa interesante para la producción de biomasa utilizable directamente para alimentación humana o animal, industria química u otras aplicaciones. Sin embargo, el cultivo intensivo de algas no ha sido posible hasta comienzos de los 90 en gran medida gracias a los avances producidos en el diseño conceptual de los fotobiorreactores, que básicamente consisten en una bolsa de plástico con forma tubular en la que se introduce agua marina, inóculos de microalgas y anhídrido carbónico, que el vegetal va asimilando mediante fotosíntesis cuando se somete a una fuente de luz natural o artificial.
En la actualidad, el cultivo intensivo de algas supone una interesante alternativa potencial de generación de biomasa como materia prima para la producción de biodiésel. Sin embargo, existen limitaciones desde el punto de vista técnico en la adecuación de la materia prima y en el proceso que limitan el rendimiento de esta alternativa.
Por un lado, en relación a la materia prima, se van a investigar cepas y variedades de microalgas con alto contenido oleoso, rápido crecimiento y adaptables a los requerimientos del cultivo forzado en fotobioirreactores. En cuanto a los materiales para la fabricación de los fotobiorreactores, los polímeros empleados para la fabricación de fotobiorreactores son compuestos con baja densidad sin aditivos que les confieran propiedades especiales. Sin embargo, la adición de ciertos productos químicos a la formulación de los filmes podría ayudar a mejorar el comportamiento de los fotobiorreactores, dotándoles de un mayor rendimiento y eficacia fotosintética.